La siguiente historia de terror surge por la burla de Mary hacia el más allá:
Mary era una chica de 15 años que haciendo espiritismo en una casa abandonada no siguió las reglas de los fantasmas, se burló durante toda la invocación, pero al terminar Mary cayó desmayada terminando su vida. Pero la venganza de los espíritus no acabó aquí, Mary aun no descansa en paz. Su espíritu está condenado eternamente y ahora es ella la que quiere vengarse de todo aquel que no sabe respetar el más allá.
Claudia, una chica que conoció la leyenda en su universidad y mayor como para creer en esas tonterías. Sus amigos le dijeron que si no tenía miedo no tendría problemas en invocar a Mary. Fue a un baño, acompañada de una compañera y lo hizo. No pasó nada y el grupo, entre risas, lo olvidó enseguida.
Pero Claudia no pudo olvidarlo, al hacerlo sintió un escalofrío indescriptible y su pesadilla comenzó esa misma noche. Tumbada en la cama, despertó por un sonido raro, un susurro indescifrable que oía cerca de la nuca. Además sentía como si alguien respirara en su cuello, asustada, se levantó y prendió la luz. Nada había a su lado, sin embargo no pudo dormir en toda la noche.
Al día siguiente, no se atrevió a contárselo a nadie de la universidad aunque aún seguía aterrorizada por lo que le había sucedido la noche anterior. En mitad de la clase tuvo que salir al servicio. Cuando entró al baño, hacía mucho frío y el espejo no se podía ver, como cuando se empañan por el frío. María lo limpió con la mano y vió horrorizada que atrás de ella había una chica con una expresión de odio y sangre en la cabeza. Cuando se dió la vuelta ya no había nadie ahí. Rió nerviosamente, pensando que todo era fruto de su imaginación, los nervios y el cansancio. Sin embargo, al volver a mirar hacia el espejo vió algo que la dejo blanca y paralizada del susto. En el espejo había frase escrita: “No debiste invitarme a volver”.
La historia cuenta que Claudia no pudo soportarlo, fue encerrada en un manicomio y sólo decía que el fantasma de Verónica la seguía atormentando. A los pocos días de haber sido internada en el manicomio se suicidó ahorcándose y en la pared había un mensaje que nadie se atrevió a contar.




